domingo, octubre 29, 2006

Ya está



Llevo varios meses en este cuaderno intentando entenderme mejor y con la sensación de que cada entrada era como una lenta pero fuerte ascensión en espiral para conseguirlo.

Sé que ya está y que la teoría del trauma me ha permitido poner cada cosa en su lugar y quedarme tranquila por lo menos durante unos meses y no centrarme tanto en mí.

Es que la delicadeza de mi intestino ha hecho que en estos días pasados se fuera, pasando un cólico.

El otro día me encontraba ligeramente débil y soñolienta. Sentada en mi sillón, me decía, con tranquilidad, que no me importaría morirme.

La razón es que, también durante meses, he ido viendo que casi todo lo que más he querido ya no es posible y que por tanto ya no esperaba nada de la vida.

Lo notable es que lo pensaba sin tristeza, o mejor con una amargura tan profunda que superficialmente no se sentía y me hacía sentirme simplemente falta de ganas, pero casi alegre y capaz de disfrutar de las pequeñas cosas de la vida.

Había tocado fondo. Durante varios días lo constato de varias maneras para ver que el sentimiento se mantiene, lo compruebo casi con curiosidad.

Hoy voy a Misa, me centro por primera vez bien en lo que estoy haciendo, desde hace ya meses, y pienso que hay una última cosa que puedo esperar: ver en mí el amor a los otros, vivo, como pude imaginarlo en la pensión de Jenny.

Tengo que poner mi mente al revés: primero los otros y luego, yo. ¿Quiénes son los otros? Para mí, está claro: las trans y los gays.

¿Qué necesitan de mí?

Me siento de pronto juvenil, todavía con fuerzas que ofrecerles.

Esto es bello.

4 comentarios:

Andrea Muñiz dijo...

Queridísima Kim,

Cómo me apesadumbra lo que comienzas escribiendo!!

Tu sabes mejor que nadie los meses pasado en los que yo te decía lo mismo, que no me importaba lo más mínimo morirme o cortarme las venas (eso sí, sin avisar, porque sino, sale mal), cuanta comprensión tuve de tu parte!!!, nunca te he agradecido y creo que nunca podré agradecertelo, que cada día me llamabas por teléfono, aunque fuese para hablar del tiempo, pero en realidad, yo sabía que estabas ocupandote de mi, de cuales eran mis preocupaciones, de como todo iba como yo te decía llorando que todo iba "como a cámara lenta", mis histerismos... y tu tranquilamente me motivabas, me querías y me quieres como yo a ti, y eso querída Kim es una amiga de verdad, hasta hace unos meses me avergonzaba reconocer que a mi edad (con que la sepamos tu y yo, ya es suficiente), no tenía ni una sola amiga de verdad, hoy día estoy orgullosa de poder decir tengo una amiga de verdad, que me respeta, que me quiere y yo la quiero a ella, que intercambiamos conocimientos, en la que puedo confiarle mis más sinceros secretos, mis emociones, mis alegrías.

Que bonito que ahora como tu a mi me decías ahora tu digas: ...Tengo que poner mi mente al revés: primero los otros y luego, yo. ¿Quiénes son los otros? Para mí, está claro: las trans y los gays.

¿Qué necesitan de mí?

Me siento de pronto juvenil, todavía con fuerzas que ofrecerles.

Esto es bello.


Y tu conseguiste que yo comprendiese muchas cosas dentro de mi estado emocional, comprendo que las personas que lean esto, quizás no lleguen a comprender lo que digo, pero sinceramente, prefiero que lo entienda en estos momentos solamente Kim.

No pretendo marginar a nadie, porque jamas he sido así, solo hacer llegar un mensaje sumamente importante para mi.

Por eso Kim esto es bello, y tu eres bella.

Un abrazo muy fuerte y un beso muy fuerte en ese cutis suave y tierno que tu tienes.

Andrea Muñiz dijo...

Queridísima Kim,

Cómo me apesadumbra lo que comienzas escribiendo!!

Tu sabes mejor que nadie los meses pasado en los que yo te decía lo mismo, que no me importaba lo más mínimo morirme o cortarme las venas (eso sí, sin avisar, porque sino, sale mal), cuanta comprensión tuve de tu parte!!!, nunca te he agradecido y creo que nunca podré agradecertelo, que cada día me llamabas por teléfono, aunque fuese para hablar del tiempo, pero en realidad, yo sabía que estabas ocupandote de mi, de cuales eran mis preocupaciones, de como todo iba como yo te decía llorando que todo iba "como a cámara lenta", mis histerismos... y tu tranquilamente me motivabas, me querías y me quieres como yo a ti, y eso querída Kim es una amiga de verdad, hasta hace unos meses me avergonzaba reconocer que a mi edad (con que la sepamos tu y yo, ya es suficiente), no tenía ni una sola amiga de verdad, hoy día estoy orgullosa de poder decir tengo una amiga de verdad, que me respeta, que me quiere y yo la quiero a ella, que intercambiamos conocimientos, en la que puedo confiarle mis más sinceros secretos, mis emociones, mis alegrías.

Que bonito que ahora como tu a mi me decías ahora tu digas: ...Tengo que poner mi mente al revés: primero los otros y luego, yo. ¿Quiénes son los otros? Para mí, está claro: las trans y los gays.

¿Qué necesitan de mí?

Me siento de pronto juvenil, todavía con fuerzas que ofrecerles.

Esto es bello.


Y tu conseguiste que yo comprendiese muchas cosas dentro de mi estado emocional, comprendo que las personas que lean esto, quizás no lleguen a comprender lo que digo, pero sinceramente, prefiero que lo entienda en estos momentos solamente Kim.

No pretendo marginar a nadie, porque jamas he sido así, solo hacer llegar un mensaje sumamente importante para mi.

Por eso Kim esto es bello, y tu eres bella.

Un abrazo muy fuerte y un beso muy fuerte en ese cutis suave y tierno que tu tienes.

Kim Pérez dijo...

Pero fíjate que eso ya ha pasado.

Tengo otra vez ganas de vivir,porque siento claramente que a mi edad quedan años para sentir y para luchar por lo que queremos, aunque no sepa muy bien cómo.

En cuanto a tu amistad, que me impresiona y me da también seguridad y alegría (yo estoy físicamente sola ahora, con relación a mis amigos), te diré también que me encantas por varias cualidades:

Tu sinceridad a prueba de bomba.

Tu afectuosidad.

Tus estallidos.

Tu humor.

Tu historia de Francia, que me emociona también por los sentimientos que me despierta.

Una historia de un anuncio en el Metro.

Kim

Andrea Muñiz dijo...

Queridísima Kim,

Que decirte, que siquiera sabía que mis cualidades que te encantan, ni yo sabía que las tenía, bueno alguna que otra sí, como mi sinceridad a prueba de bomba, aunque yo suelo decir, que yo soy sincera hasta dar asco.

En cuanto a mas cualidades que te encantan y a mi otras de ti, yo te pregunto: ¿Cuando vamos a escribir el famosisimo Best-Seller, y montarnos un holding?

Besos guapa, que tampoco te quedas corta siendo sincera.