martes, octubre 10, 2006

Retorno a la juventud

¡Es alucinante! Pero se me había olvidado una dimensión entera: el eros transexual.

Es natural: ahora tengo sesenta y cinco años y sé que me figura es alta, lineal, canosa, y que en cuanto a mi cara me puedo dar por contenta con salir agradable en algunas fotos, porque en otras resulto, a secas, fea.

Esta falta de atractivo la he interiorizado humildemente y la he hecho ya propia de mi manera de estar en el mundo, resignada, interesada sólo por otras cuestiones menos personales. También se me ha olvidado el sueño y el juego con el mañana propio de quienes tienen la sexualidad despierta.

Pero de pronto, no sé cómo ni por qué, se me vino a la mente imaginarme, lo voy a decir con orden, que de mis caderas manaban y se ensanchaban unas nalgas esplendorosas, de líneas precisas y semielípticas (no sé cómo decirlo, pero se puede imaginar), que me movía grácilmente, que en mi alto torso se delineaban unos senos espléndidos y firmes, pesados, en vez de los pequeños y aburridos que hay en la realidad, que tenía treinta años, y por qué no, cuarenta menos... y que los hombres me miraban, me deseaban, me valoraban, me hacían existir y me absorbían en el mundo grande de sus ojos...

En ese momento sentí el placer de estar dentro de mi cuerpo y de que fuera básicamente como es, para seducir y para afirmarme y de pronto me di cuenta de que en la realidad por donde andaba era por una calle junto las hojas y ramas de una mimosa que se llama sensitiva, porque se pliega cuando la tocan, y entre otras alegres hojas que se movían con la brisa.

¡No se puede creer, pero estaba volviendo a jugar con la vida y el futuro, como en mi juventud, y hasta me encontré de pronto con que podía andar cadenciosamente, en estilo pasarela, en vez de como un pato cansado, que es como suelo andar últimamente!

1 comentario:

Andrea dijo...

Hola Kim,

En primer lugar TU NO ERES FEA, fea es mi vecina del 5º, y la del 3º que más bien, es díficil de mirar.

¿Te acuerdas del escrito tuyo en este mismo Blog de las introspecciones? Veo que sigues haciendo uso de ellas, cuanto más una misma se diga a sí misma soy fea, soy tonta etc...más se lo cree y al final consigue mostrarlo realmente o sea que realmente así te vean, aprende a potenciar lo contrario, a verte hermosa, porque realmente lo eres, no eres fea, eres muy guapa, tu cabello es precioso y suave, tu sonrisa es maravillosa, tus pechos no son aburridos son divertidos (que cuando te tocas los pezones, bien que te diviertes), tienes cadera porque cuando te sientas das unos culazos que pa´que, tu manera de andar o caminar no es la de un pato, y sé de lo que hablo, así que no me hagas hablar.

Y tus ojos Kim, tus ojos aparte de tener un color muy especial, son sinceros cuando los miras, cuando hay otras mujeres que son de la belleza que tu crees que es la real, que cuando les miras a los ojos esconden mentiras, son zafias, ruines y no se encuentra más que mierda en ellos.

Un beso