Outgender Fueragénero - Kim Pérez

jueves, marzo 15, 2012

Natural: bonobos; matriarcado...

¿Es natural la homosexualidad, el matrimonio homosexual, la transexualidad?

La realidad de unos homínidos primitivísimos, los bonobos, o chimpancés enanos, muestra que resuelven las tensiones con sexo promiscuo entre todos, varones o mujeres, unos con unos, unas con unas o unos con unas, y que expresan así su alegría; su organización es matriarcal, sin parejas.

El matriarcado existió también entre los humanos en el Neolítico y la Edad de Bronce, según descubrió Robert Graves, a partir de la Mitología griega. Las madres, como creadoras de la labranza y dueñas de las tierras, mandaban en la organización social, según sus criterios y preferencias; las familias eran naturalmente matrilineales; no formaban parejas, no existía el matrimonio, sino que se unían libremente con los hombres que preferían (a los que, supongo, se seguía respetando la caza y la guerra ¿defensiva?), y mantenían respeto hacia la ambigüedad sexual o la emasculación (ejemplos: del culto de Astarté o Venus con sus consagradas travestidas al mito de Cíbeles, una forma de la Gran Diosa Madre, y Atis, quien en la locura del amor por ella o lo que representa, se emascula)

Este matriarcado del Neolítico y del Bronce terminó cuando se produjo la invasión de los jinetes de la Edad de Hierro, dueños de rebaños, patriarcales y obsesionados por la familia patrilineal, que no es natural, por sus incertidumbres, lo que les llevaba a querer dominar a las mujeres y a apartar a los homosexuales. Su lógico Dios Padre, dejó de serlo en la Dualidad Madre-Padre y aspiró a ser Dios Único.

lunes, febrero 27, 2012

Con más detalle

Voy a empezar a decir cómo entiendo las palabras con las que describí ayer mi manera de ser, por si a alguien le interesare revisar cómo es, conforme a ellas:

Identidad: es un concepto, la idea que se tiene de sí, acertada o no. Las/los/les trans podemos habernos formado, en la niñez, una identidad lineal o cruzada en relación con nuestra asignación de sexo (Identidad lineal es la que es conforme con el sexo de asignación, e identidad cruzada es la que lo contradice. Muchas/os trans se han sentido desde sus primeros años niñas o niños,  contradiciendo sus genitales, aunque esta experiencia no es general a todas/os/es las personas trans)

Como probablemente esta primera identidad es irreversible, una identidad lineal será un latazo en nuestro proceso trans, pues tendremos que luchar siempre contra ella, mientras que una identidad cruzada será una ventaja. A menudo, ésta tendrá que ser rescatada de un largo proceso de negación, pero la atención a los recuerdos de nuestra niñez permitirá volver a contar con ella.

Al decir que yo formé una identidad masculina, quiero decir que fue conforme con mi sexo de asignación, aunque desde los siete años comencé a sentir mis desajustes entre mi identidad lineal y mi realidad, que tampoco hubiera sido enteramente cruzada (femenina) sino muy intersex.


= = =

Sigo desarrollando los conceptos de la entrada del otro día. Después de "Identidad", puse primero

Género: Que se entiende como la dimensión social y cultural del sexo biótico. Pero me doy cuenta de que se puede fingir. Mi género real era en gran parte secreto. Sería más atinado haber puesto en su lugar la palabra que me acabo de inventar, que es

Género/Sexualidad: Que sería la dimensión conductual innata, los gestos, posturas, reacciones, actividad o pasividad relacionados directamente con el sexo biótico. Y entonces, tendría que haber puesto no ambiguo, sino "femenino", porque yo era y soy más bien así, en todos los aspectos de esta dimensión.

Y por tanto, corrijo en ese sentido el texto original.

= = =

Sigo con las palabras de mi carnet de identidad de sexogénero:

Homofilia: (De homos, lo mismo,  y filia, amor) es un concepto que casi no se usa, pero que es afectivamente muy importante. Es el interés amistoso que se siente, espontáneamente, por las personas del mismo sexogénero. Explica lo de "los niños con los niños y las niñas con las niñas", pues en esa edad se aprende a valorar afectivamente al propio sexogénero, y a reafirmar afectivamente y con orgullo la integración en él.

Yo no sentí homofilia propiamente dicha hacia los varones, y por el contrario, un rechazo definido, excepto por uno, en quien, ya con 19 años, vi a un "hermano mayor", alguien que podía enseñarme a vivir, a la vez que protegerme, lo que es un sentimiento homofílico, y por eso he aceptado que mi homofilia sea hacia (algunos) varones; no he sentido nada similar hacia ninguna mujer.

Por eso, quizá tenga más que ver con la identidad, que en mí era masculina (es decir, un concepto muy interiorizado), que con la Género/sexualidad, la base biótica de la conducta, que en mí era femenina, pero no muy consciente.

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domingo, febrero 26, 2012

Carnet de identidad



Aparte de que la historia colectiva del mundo vaya bien o mal, nos seguirá interesando nuestra historia personal.

Yo seguiré en mi rincón intentando entender mi vida. Centrada en la cuestión de mi identidad.

Ahora, por lo menos, puedo poner orden en los conceptos. Durante mi niñez, tuve:

Identidad, masculina.
Género/sexualidad, femenino.
Homofilia, hacia los varones.
Sexo genital, masculino (sin sentirlo)
Sexo cerebral, femenino (sin saberlo)

A los siete años, empecé a sentir desajustes hacia los varones.
Con ocho o nueve, deseé haber nacido niña para haber ido al colegio de las niñas, más civilizado.
Con trece, deseé que nadie me identificara como varón.
Orientación, ginefilia, no sexual.

En resumen, intersex cerebral.

viernes, febrero 24, 2012

Antimanifiesto


Voy a dedicarme, desde estos últimos meses de mis 70 años, a adelgazar mi lógica para intentar la precognición de un futuro que creo que está ya ahí.
Los radicales que ahora gritamos estamos casi a punto de condena. Meto en esta palabra a las feministas, antisistema, libertarios, gaylesbitrans, vegetarianos, librepensadores... Yo, que no tengo casi nada en común con casi todos los otros, tengo que usar la primera persona del plural porque estoy metida de hoz y de coz en mi transexualidad y soy  librepensadora por naturaleza.
Somos plantas de invernadero, demasiado sutiles y frágiles, demasiado exquisitas y citadinas, demasiado matriarcales y rompedizas. El mundo real, el mundo de los hombres, patriarcal, es otra cosa.
Yo, en realidad, no tengo ni media bofetada. Las arriesgo de un momento a otro, e incluso que me aplasten la cabeza de un golpe de bate. La Gran Crisis, la Supercrisis que vivimos, lleva a un mundo duro y austero, severo, masculino, androgénico, acometedor, lógico, y arriesga acabar con nosotros.
La anterior Supercrisis, la de los años veinte, acabó con nosotros en Italia, Alemania y España y también en la Unión Soviética y la China Popular. Pero también en la América de los 40 a los 70, la de trajes, corbatas y sombreros y vestidos vaporosos. Solo en Francia quedó suficiente libertad y en el jazz. Yo perdí mi juventud en los 50, los 60 y los 70.
La actual Supercrisis prepara un mundo parecido, con adhesiones de masas asustadas. No digáis la palabra "primavera", que es peor. Las actuales primaveras se están desecando solas.
Porque ahora, además, se está preparando una marea mayor. La gran ola islamista está creciendo en la otra orilla del Mediterráneo, y si llega a saltar por encima de Sierra Nevada, entraremos en un mundo nuevo.
¿Habrá sitio en él para nosotros, los radicales? Repasad la lista. Para los gays, habría la horca. Las mujeres trans, como en Irán, a lo mejor nos escapábamos, en cuanto mujeres.
Pero cuando llegare este oleaje, aconsejo a todos los radicales que defiendan el sistema de Occidente, donde al menos existen las tradiciones de las que hemos surgido, en vez del de Oriente.
Mientras, no estaría de más que formáramos hermandades secretas. Y que confiáramos en el paso del tiempo. La anterior Supercrisis acabó. Y también terminará ésta.

miércoles, febrero 22, 2012

Matriarcado en el futuro

Voy a hablar en plan de tormenta de ideas, sin pararme a reflexionar demasiado.

Es posible que la opción por el Matriarcado, por el Orden de las Madres, sea más interesante que la actual opción por la Igualdad de Géneros.

Precisaré que el Orden de las Madres del Neolítico estaba equilibrado al reconocer la plena vigencia de la Masculinidad en su ámbito: la fuerza física, la acometividad, la libe...rtad (entonces en la caza y la guerra, ahora en el deporte, la policía, la audacia creadora, las aventuras sociales, y habría que pensar en qué más) Solo que las Madres, como custodias de la familia, se reservaban la última palabra en la organización social.

La razón por la que preferiría el Matriarcado a la Igualdad de Géneros estaría en que ésta es abstracta, no tiene en cuenta las diferencias naturales. Los andrógenos son los andrógenos, temibles en potencia, suponen un riesgo natural y hay que equiibrarlos socialmente. Cuando el Patriarcado se impuso por la violencia sobre el Matriarcado, puso la combatividad, la lucha, la guerra, como ideal de toda la sociedad, sus valores como valores supremos, y sometió a las mujeres, persuadiéndolas de su incapacidad.

La Igualdad de Género, en su abstracción de la "igualdad humana", no solo ignora el peligro de la acometividad androgénica sino los valores de la maternidad. Paradójicamente, y seguramente contra su intención, ha construido de hecho mujeres sobre el modelo masculino, luchadoras, combativas, verdaderas amazonas, escépticas frente a la maternidad, que lentamente van conduciendo a nuestros pueblos a la extinción. Pero su función habría sido la de crear el escalón necesario para la recuperación del Matriarcado.

Matriarcado significa Orden de las Madres, pero no quiere decir sumisión. Las mujeres matriarcales no se sometían a los hombres, sino que se unían con ellos libremente. No existía el matrimonio, que es una creación patriarcal para asegurar, neuróticamente, la hipotética filiación patrilineal.

La filiación natural es la matrilineal, olvidada entre nosotros, que llevamos los apellidos de los padres y de los padres de las madres.


 Una sociedad matriarcal valorará la fecundidad y la paz necesaria para el crecimiento de los hijos, primer propósito de toda sociedad.

Fuera del tiempo

Quiero poner en primer lugar entre mis intereses la preocupación por la vida y la muerte, porque está en ese primer lugar, pero la eludo continuamente.

Está incluso por delante de la cuestión de la transexualidad, porque ningún humano es, lo primero, hombre, mujer, o intersex, sino persona: consciencia en un cuerpo mortal (aunque este esquema se parece al de mi transexualidad: consciencia femeni...na en un cuerpo masculino)

Mi manera de adelantar algo será por una puerta que ahora se abre: los estudios físicos de nuestra relación con el tiempo, por si podemos situarnos fuera de él.

Yo no sé física del tiempo, pero puedo estudiar las precogniciones, pues en ellas nos saldríamos del tiempo, al ver un futuro que, visto desde el presente, todavía no existiría; desde fuera del tiempo, veríamos el futuro como, desde dentro, vemos el presente.

Y si podemos salirnos del tiempo, no habría miedo; siempre habríamos estado más allá de la muerte.

Matriarcado o Patriarcado

Robert Graves encontró en "Los dioses griegos", la fuente para hablar del Neolítico y el Matriarcado que trajo consigo, el Orden de las Madres. Las mujeres mandaban tranquilamente en la vida de las aldeas, no se sujetaban a los hombres (no existía el matrimonio) y (esto no lo sabía Graves) aceptaban todas las variantes de género, muchas veces revestidas del prestigio de la clarividencia. Los varon...es seguían cazando y guerreando cuando era preciso, fuera de las aldeas, su mundo era el externo, valiéndose de su fuerza física, pero el orden social interno giraba en torno a las Madres.

Se simbolizaba en la Triple Diosa de la Luna, que nace, vive y muere.

Orden, supongo, fundado en la inteligencia, la sutileza, y el respeto a la vida, que era sobre todo la de la familia. En Grecia, el Patriarcado sobrevino con las invasiones de los jinetes guerreros y pastores de la Edad de Hierro, que subordinaban a las mujeres y extendieron la fábula de su incapacidad. El matrimonio es fundamental para el Patriarcado, como fundamento de la familia patrilineal, que controló el orden externo y el interno.

Se simbolizaba en el Dios Padre, el Sol que reina sobre todos.

Entre Matriarcado y Patriarcado, pienso que el primero es el equilibrado, mientras que el segundo es un exceso.

domingo, enero 15, 2012

Nueva transexualidad

Hay seis posibilidades por lo menos entre las que estamos decidiendo las personas trans, en cuanto a nuestras demandas médicas (hay más combinaciones posibles) :

=No hormonarse ni operarse
... =Operarse de plástica (caracteres secundarios) y no hormonarse ni operarse de genitales
=Hormonarse selectivamente y no operarse
=Hormonarse en general y no operarse
=Hormonarse y operarse de genitales
=No hormonarse y operarse de genitales
=Y otras...

Estas seis posibilidades (por lo menos) exceden con mucho las primeras "clasificaciones" (siglo XX) entre personas "transvestistas" (TV), "transgenéricas" (TG) y "transexuales" (TS). Por tanto, estas clasificaciones se han quedado ya obsoletas.

Hablo de "trans" por abreviar y decir algo en lo que todos, todas y todes nos reconozcamos; es una expresión por otra parte generalizada y popularizada. También podríamos decir "transexual", si nos ponemos de acuerdo en que signifique lo mismo que trans. Por otra parte, trans me gusta. Puede indicar transición, y esta palabra representa casi lo mismo que no-binario...


Frente a esta floración natural de la diversidad transexual, las unidades deben replantearse sus protocolos.

Hasta ahora, están concebidos como una línea de metro con tres estaciones, fijas: psicología, endocrinología y cirugía. ¡Pero la realidad trans muchas veces excluye la cirugía de genitales! Y sin embargo, las necesidades de atención médica siguen siendo muy fue...rtes en el proceso de afirmación de la propia identidad. Por ejemplo, la hormonación debe ser controlada por especialistas, con facilidad, pues en caso contrario, cada freno que se pone es un empujón hacia la autohormonación por parte de personas muy angustiadas.

¿Se plantean las Unidades las necesidades de cirugía alternativa, por ejemplo la renuncia a la faloplastia por parte de los trans masculinos, pero la demanda de supresión de órganos internos? ¿O la demanda de cirugía de aumento mamario y solo de ella por parte de trans femeninas?

Es cierto que la actual estructura de línea de tres estaciones de metro condiciona a muchas de las personas trans que entran a la primera, con ideas de sí mismas todavía insuficientemente claras, a creer que ése es el itinerario que deben realizar para que se les tome en serio y seguir dentro de la unidad; sin embargo, si las unidades trabajaran sobre el modelo de un paseo en superficie por las avenidas de un parque, en las que cada glorieta abre distintas opciones de hormonación o cirugía, todas atendidas por la unidad, las elecciones fueran muy sorprendentes y variadas. En este sentido se está moviendo la Unidad de Barcelona, con acciones que favorecen la libre determinación de las personas trans que acuden a ella.

En el plano siguiente, vemos que se acerca el momento en que las unidades cambien su protocolo de manera radical, sustituyendo el régimen de autorización actualmente vigente, en el que los psicólogos asumen la tutela incluso de personas mayores de edad, más conocedoras que ellos mismos de las razones por las que son trans, por un régimen de autonomía informada (no como los trámites actuales de los hospitales), en el que después de un tiempo prudencial de información y discusión con ayuda del psicólogo, el usuario sabe que decidirá por sí mismo.

Trinidad Bergero, psicóloga de la Unidad de Género de Andalucía, pionera en España (y creada por la iniciativa de nuestra Asociación de Identidad de Género), ha publicado recientemente un artículo en el que asume los conceptos de despatologización de la transexualidad y lógica difusa, que pueden empujar a su unidad y a otras en esta dirección (despatologización no significa desmedicalización, como la cirugía estética, que modifica la forma de órganos sanos a veces puede hacerse por razones apremiantes)


Pasado, futuro, presente eterno



Si pudiéramos ver el futuro, que supuestamente no existe todavía, sería porque estaríamos fuera del tiempo y por tanto el futuro existiría como el pasado, en un presente eterno.

 Como al parecer tenemos sueños premonitarios, será que nos hemos salido del tiempo y estamos viendo el presente eterno.

 Si el presente es eterno, nuestra vida es un segmento dentro de él, señalada por un principio y un fin, pero toda ella presente eternamente.

 ¿Entonces, los dolores, las culpas, las vergüenzas, también serán eternos? Sí, pero nosotros estaremos fuera del tiempo, fuera de ellos, mirándolos con compasión.

La mejor comparación que se me ha ocurrido acerca de la (posible) naturaleza del tiempo y dentro de él, la vida y la muerte, es la siguiente:

Abro una novela; o mejor, una biografía. En ella se cuenta la vida de una persona. Empieza por el principio, y según se lee, se va desarrollando, me emociona, se acerca al final, y cuando he pasado todas las páginas, se acaba.

Ha habido un tiempo interior, un principio y un final. Yo he seguido ese tiempo, mientras leía.

Entonces, cierro la novela o la biografía. Yo me quedo fuera de ese tiempo. Pero ese tiempo sigue existiendo, todo en presente, dentro de esas páginas.

jueves, diciembre 08, 2011

Yo y lo demás

Por Kim Pérez

(Publicado en facebook)



Martes, 29 de noviembre de 2011


Estructuras predeterminadas de la mente o estructuras subjetivas biológicas preparadas para reflejar partes de la realidad objetiva o subjetiva; se dividen en arquetípicas y funcionales:

Arquetípicas, que generan representaciones de la propia estructura:

= de consciencia: capacidad de reflejo subjetivo de la realidad objetiva o de los propios procesos subjetivos; genera una experiencia de “yo” en oposición subjetiva al resto de la realidad objetiva.
=de unidad: preparada para reflejar la propiedad de coherencia interna de la realidad; puede generar una experiencia de lo Uno o el Todo o lo Inmenso (postulado de unidad lógica o monologismo/monoteísmo; “sentimiento oceánico”)
=de sexogénero: preparada para reflejar la existencia de dos atractores difusos en la especie; incluye la pertenencia objetiva (cerebral) a uno de ellos en más o menos, y la identificación subjetiva con uno de ellos en más o menos.
=del mal y el bien: preparada para reflejar la existencia de condiciones indeseables y deseables, objetiva o subjetivamente, a partir de experiencias de daño.

Funcionales, que no generan representaciones de la estructura, sino modos de funcionamiento:
= de memoria y voluntad: capacidad de reflejo subjetivo de la dimensión temporal, dividida en memoria actual, accesible y latente (pasado) y en voluntad inoperativa u operativa, o deseo y acción (futuro)
La memoria accesible y la latente se forman a) por razones de economía, para evitar la acumulación de datos en la consciencia y tienen un acceso más o menos fácil/difícil o b) por razones de represión de las experiencias de temor o daño.
=de asociación: preparada para vincular experiencias similares (connotaciones)
=de condicionamiento: preparada mediante la repetición de estímulos de placer o daño para asentar conductas.
=de razonamiento: preparada para observar los elementos comunes de realidades distintas (conceptos) y para formar con ellos cadenas de juicios, discursos y teorías en un proceso gradual(inducción y deducción)
=de intuición: preparada para observar las realidades distintas en su conjunto, como distintas, en un proceso instantáneo.

Miércoles, 30 de noviembre de 2011

Primero, la utilidad práctica que tiene el modelo de los ordenadores para entender a los humanos.

Antes se dudaba si nacíamos con ideas preestablecidas o "tan quam tabula rasa". Ahora hay base para pensar que venimos con un hardware preparado para albergar ciertas maneras de pensar. Kant ya lo nombró como formas "a priori" de la mente: él
mencionaba el espacio/tiempo, por ejemplo. Yo he mencionado, por ser de mi
interés, el sentido del Uno, el de los sexogéneros, el razonamiento, la
intuición...

De la informática también hemos extraído la idea de las realidades virtuales. ¿Somos una "matrix", un programa que proyecta en nuestra conciencia una realidad virtual? Solo esta posibilidad nos hace buscar otra realidad subyacente. ¿Podemos ver en ésta la fisura que nos permite entrever la otra, como Neo vió el gato que pasaba dos veces?

Jueves, 1 de diciembre de 2011

Sigo explicando lo que dije muy resumido.
La palabra "yo" es el centro de la Psicología.
"Yo soy yo", es una intuición
inolvidable. "Existo; estoy aquí; esta persona soy yo".
Es asombrosa. Lo primero, divide el mundo en dos, yo y lo demás. ¡Con tal desproporción! ¡Yo a un lado y el resto del Universo, no-yo, a otro!
Segundo, es única. Solo yo digo yo en el sentido en que yo lo digo: yo. Tú lo dices en otro sentido: tú.
Tercero, es interior, solo accesible a mí, en gran parte inaccesible a todos los demás: ellos sabrán de mí solo lo que yo les diga; incluso, mis sentimientos no puedo expresarlos del todo, quedarán en mí.
Cuarto, está desnudo o es pobre, distinto de todos los adjetivos que se le añaden, solo mira y siente.

(Para mí, pensar esto no fue fruto de la reflexión (filosofía) sino de la experiencia. Me acuerdo del momento y el sitio en que me dí cuenta de que "yo soy yo": fue con diez años y en el pasillo de casa de mis abuelos. Cuando lo expliqué en
clase, un alumnillo me contó una historia preciosa: era él tan chico, que
jugaba en la cocina a subirse y saltar de una silla, con su madre que guisaba,
y de pronto, al tirarse una vez, pensó, y se quedó quieto de la iimpresión:
"Yo soy yo" (o "yo estoy aquí") Ese día, una alumna contó también que lo sintió de pequeña, en la camilla en que iba hacia un quirófano,sintiendo que no podía escaparse de su cuerpo...)

Viernes, 2 de diciembre de 2011

La formación de la mente (software) se hace en continuidad de su base física (hardware). La bioquímica la origina, la altera o la destruye. Pero una vez formada, la mente pertenece a otro plano, el psíquico.

En él, se ve cómo el yo (sujeto)se distingue de todo lo demás (objeto), nada menos que el resto del Universo.

Esta distinción crea una fisura o distanciamiento entre ambas funciones psíquicas, que resulta básica en la vida humana. De ella depende el “me gusta/no me gusta”, el rechazo de conductas instintivas, fijadas por el hardware, y la búsqueda de alternativas.

Yo miro y siento, en mi forma simple y pura. Entre estos sentimientos puede surgir el amor de entrega por ti,parte del objeto. La fisura entre mí y lo demás puede hacer que renuncie a mí por ti, superando el amor propio.

El olvido de mí, rompe la estructura de emociones que correspondería a ese sujeto-objeto. Su belleza no es natural, sino sobrenatural.

La existencia de la fisura o distancia entre mí y el resto de la realidad permite una valoración de ésta, presente por ejemplo en la experiencia de las personas transexuales que renunciamos al sexo al que encontramos que, se dice, pertenecemos, y elegimos el otro con la claridad de nuestra subjetividad.

Es la misma actitud que, más en general, lleva al “contemptu mundi”, o “descontento del mundo”, (objeto), lo que puede llevar a la depresión o al suicidio o bien a la interiorización en el sujeto y en los hallazgos dentro del sujeto que enseñan todas las místicas.

Lunes, 5 de diciembre de 2011

Pilares Mayores
=Uno. El esquema sujeto/objeto hace ver al sujeto desnudo, sin adjetivos, consciencia pura distinta de todas las cualidades externas, que son objetivas. “Persona”, en el sentido en que lo decimos muchas transexuales, distinta de la distinción hombre/mujer,feo/hermoso, etcétera
Sujeto que mira, sabe y siente, quizá ansioso de saber y sentir. La moral que se deduce, ve en los humanos lo primero esta función de sujetos o personas, iguales, puesto que estamos desnudos, y nuestra vida humana consiste en saber y sentir. Ansiosos de educación y de libertad para saber y sentir.
=Dos. La libertad de pensamiento, de expresión y de crítica es una exigencia necesaria de la realidad del sujeto, ávido de mirar, saber y sentir. Éste es el primer derecho de una moral natural,que reconozca el sujeto/objeto como primera estructura individual y natural.

Esta exigencia individual y natural choca a menudo con sistemas sociales de pensamiento, religiones o filosofías (incluso ateas) establecidas, que sostienen códigos morales,sancionados por la imposición de las autoridades/ o el consenso de la mayoría.

Todos los humanos individuales carecemos de la capacidad de entender por ahora toda la complejidad de la realidad, pero muchos de los que se sienten incapaces dejan esa responsabilidad en otras manos,con lo que una sociedad se articula naturalmente en dirigentes, agitadores o autoridades(religiosas, filosóficas, políticas o morales) y seguidores.

Pero todos los humanos somos racionales, aunque sea de manera difusa, y los códigos se establecen o se desobedecen según correspondan o no con las necesidades de cada momento. Oscilan, por ejemplo, entre la transigencia y la severidad. En palabras de Tucídides, atribuidas a Pericles, “no todos somos capaces de hacer una política, pero todos somos capaces de juzgarla”.

Lo que hace a un código moral básicamente aceptable o inaceptable, es el grado de libertad o disidencia que reconozca a quien es el principio de toda vida que podamos llamar humana, el sujeto desnudo, que mira, piensa y siente en oposición a su objeto, aunque éste sea el resto del Universo.

=Tres. Pero en el sujeto está también su sentimiento, y por tanto su amor, y éste tiende a ser único y
perpetuo.

Jueves 8 de diciembre de 2011

Si la estructura fundamental de la realidad es 1. yo y 2. lo demás (1. yo que miro y 2. lo que miro), entonces lo Absoluto, si existe, no puede estar en 2 y ser un objeto más, porque entonces sería limitado, sino que está en 1, en mí, y como dice el Corán,"es más interior a mí que yo mismo" y "está más cerca de mí que mi vena yugular"

Esta idea es conforme con Berkeley y Heisenberg.

Domingo, 11 de diciembre de 2011

Puedo describir la estructura de "lo que miro".

En torno a mí (quien mira, el sujeto), lo que veo se organiza en círculos concéntricos.

El primer círculo soy yo misma vista por mí (yo objeto contemplado por yo sujeto) Es mi manera de ser, mi personalidad, mi identidad. Lo más impresionante es que periódicamente me sumo en lo negro, cuando me duermo, y periódicamente vuelvo a despertar, y esto me revela que estoy regulada por las leyes de la bioquímica, y no solo en este, sino en todos los aspectos.

El segundo círculo es mi cuerpo, que a veces me asombra (miro mi mano frente a mis ojos, y me asombra que sea como es; me miro en el espejo) Está regulado por las leyes bioquímicas de la salud, que me puedo saltar, con fuertes consecuencias.

El tercer círculo son las otras personas con quienes convivo para bien y para mal. Nuestra convivencia está regulada por leyes racionales en el fondo y por leyes humanas en la superficie, que también me puedo saltar, pero también con fuertes consecuencias.

El cuarto círculo son los vegetales, animales, minerales de los que me alimento y que me rodean en nuestro planeta y en otros, estrellas, galaxias y posibles universos, regulados por leyes bioquímicas, químicas y físicas.

Aparte de mí misma, que existo sin saber por qué, todo lo demás existe sometido a un por qué, a la Lógica, que lo impregna todo como una realidad previa.
 
Todo ello lo veo o lo voy viendo desde mí, hasta el punto de que todo lo que sé o lo que percibo, como comprendió Berkeley, está dentro de mi cabeza. Yo voy entendiendo esa Lógica, que es anterior también a mí. Podría estar incluso creando lo que veo, pero no he creado la Lógica, porque me cuesta entenderla; podría yo ser Dios, aunque lo de caer en lo negro y renacer cada mañana, me hace pensar por lógica que soy demasiado limitada para serlo.