viernes, septiembre 22, 2006

A no ser...

A no ser que todo lo que llevo dicho sea demasiado superficial. Demasiados hechos de conciencia, porque la identidad es un pensamiento que llega a donde llega la conciencia, cuando la naturaleza es tan potente que es inconsciente.

Y mi naturaleza es el hecho de que estoy contenta con mi cuerpo liso y sólo por eso seré mujer.

No hay nada más. No es el hecho de identificarme con el niño de Capitanes Intrépidos, porque me identificaba sólo porque sabía que por fuera era igual que yo: moreno, con los ojos grandes y negros, el pelo ondulado, un niño. Me identificaba porque al verlo me veía, pero lo que yo veía por fuera en mí, era por dentro una mujer, aunque yo no lo sabía.

Estoy hablando de circuitos cerebrales, de correspondencias entre las neuronas y el resto del cuerpo, porque si no, no se explica que alguien nacido varón pueda sentir bienestar con la abolición de sus funciones masculinas y con una forma de su cuerpo que las niega e impide.

Es una impresión tan fuerte, tan constante y primaria, tan indiscutida en mí, que me parece que supera la hipótesis de Lacan de que la transexualidad feminizante sea la derivación del símbolo fálico del ser y del poder a la forma de todo el cuerpo; de ser así, esto sería sólo un pensamiento o un sentimiento, y por tanto tendría intermitencias.

En algunas de ellas, si hubiera bajo ellas un cerebro verdaderamente masculino, no dejaría de aflorar la sexualidad masculina básica, primigenia, más simple y más fuerte que cualquier formación de símbolos.

Otra cosa es que mi percepción de adaptación y de estabilidad sea tan profunda que casi no aparezca en mi conciencia después de la operación, como no aparece el hecho de respirar.

La siento tan fundamental que, por debajo de los juegos de mi conciencia y mi capacidad de comprensión, afirma una condición mujeril básica, incomprendida incluso por mí.

Puedo pensar en otras cuestiones, me disperso y me desoriento, hasta que vuelvo a la evidencia de que estoy a gusto como estoy.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hablabas, querida kim, en uno de tus escritos que el hecho de plantearse en serio un cambio de sexo eso ya significaba que se sufre una disforia de genero y que por tanto ya eres de alguna forma trans...creo que mas o menos venias a decir esto...he pensado en ello, y en mi opinión creo que cuando una persona sufre disforia de género no es trans sinó que es una persona con disforia de género...para mi una persona es trans cuando empieza un tratamiento hormonal y/o cuando empieza a vivir como mujer o hombre delante de la sociedad, sinó pienso que tan solo lo que le pasa es que sufre de disforia de género, esto está claro, porqué, como tu decias, una persona sin disforia de género no se plantea estas cuestiones, pero creo que si tan solo se sufre de disforia de género pero no se hace nada al respecto, es decir, sigues con el cuerpo con el que entraste en el mundo, eres una persona con disforia de género pero no transexual...que opinas Kim...

Kim Pérez dijo...

Gracias por aportar tu comentario a esta página, que he tardado un poco en contestar para pensarlo también.

Por mi propia experiencia, aunque me siento sin duda mucho más a gusto que antes, se puede seguir sintiendo disforia (disgusto, desajuste, desagrado) de género incluso después de empezado y terminado el proceso trans.

Es como si no pudiera ajustar del todo en ninguno de los géneros o más en general, como si fuera un extraterrestre quizás asexual que no puede comprender ni le gusta el sistema de los géneros por entero.

¿Por qué tiene que estar la humanidad dividida en hombres y mujeres y por qué los hombres son como son y las mujeres, como son, y por qué tengo que tener un sitio en esa clasificación?

Un saludo amistoso de

Kim

Andrea dijo...

En mi opinión una persona con disforia de género esté realizandose un tratamiento hormonal vistiendo con el rol que le impone la sociedad o bien la adquiere por voluntad propia, o es una persona disforica y no realiza ninguno de los actos antes mencionados, sigue siendo una persona trans, si es disforica de género y no comienza una vida normalizada como lo que siente ser y siquiera se hormona, ya tiene dos problemas 1º su disforia de género, 2º su fase de negación, pero seguirá siendo trans.

Un beso