martes, septiembre 28, 2010

Razones para el cambio de sexo sin cambio social.



Yo desde luego hubiera sido una de estas personas muy fácilmente.

Hubiera sido bastante que mi trabajo fuera por cuenta ajena, en vez de ser socia cooperativista.

¿Hacer el cambio social, que es el más difícil, teniendo una hipoteca y otra persona a mi cargo?

Imposible. Entonces me hubiera conformado con el cambio de sexo, sabiéndolo sólo yo.

Pero, tal como están las cosas en nuestra Seguridad Social, no me lo hubiera pagado, y habría tenido que pagarlo por mi cuenta.

¿Y si no hubiera tenido ese dinero? ¿Mi equilibrio, mi bienestar, mi paz, lo que nos da la operación y lo sabemos, pendiente de mi falta de dinero?

Por eso les digo a los psicólogos de las unidades, puesto que ellos mismos son los primeros que pueden avisar de esta situación, que revisen los protocolos.


3 comentarios:

Ángela dijo...

Hoy he leído que el suicidio en hombres triplica al de mujeres, pese a ser éstas más propensas a la depresión...

No he podido evitar pensar: ¿cuántos de esos "hombres" no serían mujeres trans abocadas a la más terrible desesperación por una sociedad cruel y desalmada?...

Ya sé que suena muy exagerado, o muy melodramático, pero, ¿de veras es tan ilógico pensarlo si en las Unidades de Tto. de la Transexualidad se obliga a renunciar a la vida anterior (hijos, familia, status y trabajo incluídos)en pos de una "vida real" esperpéntica e ilusoria, a la medida de los gustos del psicólogo de turno?...

¿Quién le ha dado a unos protocolos, que, para más inri, cambian cada pocos años, el poder de decidir sobre la vida privada, o sobre la propia imagen, de unas personas que tienen esos derechos protegidos y salvaguardados por la Constitución y los tratados internacionales sobre Derechos Humanos?...

Kim Pérez dijo...

Deseemos que nuestras compañeras mantengan la esperanza que corresponde a estos tiempos nuevos para nosotras aunque esas actitudes las amarguen.

Nuestras familias son muchas veces lo más grande que tenemos; y el trabajo se hace en función de ellas. A veces, no es posible una transición de género si volatiliza el trabajo, porque puede dañar a las personas que queremos.

Por eso, a veces hay que contar con un cambio de sexo sin cambiar de género. Y quien pueda adaptarse a ello, bendita sea.

Kim

Ángela dijo...

Tienes toda la razón, Kim, y perdona el patetismo de mi mensaje anterior...

¡Hay que mantener la esperanza!; tendremos nuevos protocolos, o nuevas directrices, y lo absurdo y lo incomprensible de los actuales, dejará paso a una mayor flexibilidad en los llamados "requisitos". La lógica diría que no haya más "ttos. de talla única", y que se busque de verdad la felicidad y el equilibrio de cada persona transexual, y no el reproducir una "normalidad" estereotipada como bien supremo, por encima de familias y vidas completas...

Sin embargo, estoy sorprendida de que parece que nadie, excepto tú, haya decidido alzar la voz contra los "ttos. de talla única", y la salvajada del "Test de la Vida Real", que aún se exige en nuestras Utigs... ¿alguien puede explicarme ese silencio? ¿es que estamos tod@s de acuerdo?...

Besos!