jueves, octubre 28, 2010

Despatologización



Publicado en Dos Manzanas, el 27 de Octubre de 2010


Me he encontrado a gusto dentro de la Red por la Despatologización Trans y de la Campaña STP 2012 desde que supe que optaban por el no-binarismo, que es ya un logro irreversible del conocimiento sobre el sistema sexogénero.

Pero no-binarismo no quiere decir, ni mucho menos, que estemos a favor de que la sexualidad sea un puré o un gazpacho homogeneizado.

Todo al contrario: es reconocer que existe una multitud de formas, desde las más definidas a las más ambiguas, todas las cuales forman parte de la realidad desde siempre, las hemos visto siempre, sólo que ahora sabemos que todas son igualmente legítimas.

Y además, desde que sabemos que el sistema sexogénero está articulado por dos partes, sexo y género, sabemos que cualquier persona transexual puede también situarse en los lugares más definidos o los más ambiguos, y que la decisión debe ser siempre suya.

El segundo punto postulado por la Red de Despatologización y la Campaña STP 2012 que suscita mi entusiasta adhesión es este reconocimiento de que las decisiones deben ser siempre nuestras.

Hemos postulado hace años un cambio del régimen de autorización vigente por un régimen de autonomía. La Red y la Campaña son los instrumentos adecuados para llegar a eso.

Autonomía informada; decisión de la persona candidata después de un período de asesoramiento y consultas con un psicólogo, que pase a ser un amigo en vez de un juez temible que asume un poder fundamental sobre nuestra vida.

Y la consecuencia de esta tarea que hemos asumido será simplemente un cambio de protocolo, mediante el cual, la decisión será sólo de cada persona, que conoce sus motivaciones como nadie, después de un periodo de extensa información.

Pero solo cada cual tiene poder sobre su vida, lo que incluye el derecho de equivocarse o acertar.

Por la propia experiencia de lo que es ser transexual, sabemos que para algunas y algunos es esencial la cirugía.

¿Cómo se defiende? Por lo que puede suponer de mejor ajuste personal, en circunstancias que producen dolor. Nariz grande, orejas abiertas, seis dedos, pueden producir inmenso dolor, especialmente en la adolescencia, y hacen indicada la cirugía mediante una autonomía informada. [Y no son una patología] Yo sufría tremendamente a consecuencia de que mis genitales fueran masculinos, y no concedo a nadie el derecho a medir mi dolor.

Sé -yo misma estuve a punto de creer que yo no podría hacer más- que, para algunas personas que ansían la operación, no es posible moralmente, por sólidas razones familiares y laborales que sólo ellas pueden evaluar, hacer un cambio de género, en ninguna medida.

Para ellas -para mí-, al menos la operación, la íntima constatación de que el problema ha desaparecido, sería el mínimo suficiente. Sé que a veces la operación es la única esperanza.

¿Qué es lo que pedimos en resumen?

Que se tomen en cuenta todas las inmensas posibilidades del no-binarismo y, más concretamente, de los conjuntos difusos de sexogénero, tanto para situarse en los puntos más definidos como en los menos definidos y los más indefinidos.

Que los protocolos para los cambios de identidad legal sigan un modelo de autonomía informada de la persona que los solicite.

Y que se siga el mismo modelo de autonomía informada, respetando y atendiendo en particular a las personas que requieran tratamientos endocrinológicos y quirúrgicos.

1 comentario:

Ángela dijo...

Bravo, Kim!!

No se puede decir más claro, aunque para decirlo se necesite un corazón tan enorme como el tuyo!!

Ahora, si "algun@s" persisten en ver lo que quieren ver, en vez de lo que hay, dejarán bien claro que su fin principal es arrimar a su ascua la sardina de las subvenciones, y no el interés de todas las personas trans.

Muchos besos!!

Ángela.