domingo, noviembre 14, 2010

Filosofía del No-binario de sexogénero






Todas las reflexiones humanas deben insertarse dentro de una reflexión más general. La reflexión sobre el sistema sexogénero debe insertarse dentro de una reflexión previa sobre cuestiones que aparentemente no tienen que ver con él.

Ésta es mi filosofía más general:


Hay tres formas de conocimiento:

Una, la razón, que descubre relaciones entre abstracciones, como los niños preguntando series de porqués; la pregunta funda la crítica, como lo hizo Hesíodo preguntándose por qué no veía a las Musas; la razón es gradual y objetiva, puede comunicarse.

Dos, la intuición, que ve las realidades en su conjunto, como en el amor o lo sagrado o el arte o el sentido común; o se da o no se da, y es subjetiva; no puede comunicarse.

Tres, la técnica o práctica, que descubre la manera de hacer las cosas por el método de ensayo, error y acierto; es la inteligencia de los pulpos, cuando aprenden a desatornillar la tapa de un frasco en el que nada un pececillo. Es también gradual y objetiva, puede comunicarse.

En cada persona, las capacidades racionales, intuitivas y técnicas deben completarse. Pero si predomina demasiado una de ellas, hay un desequilibrio vital.

En esto incurre el racionalismo, que no toma en cuenta más que la razón y pretende un mundo puramente racional y abstracto.

Hay una ley y una moral natural (razón + intuición + práctica), que obligan a todos los humanos desde nuestro corazón.

Esta ley natural es independiente y está por encima de la voluntad humana. Nos la encontramos al llegar a la vida.


Parece converger con la hipótesis mayor que se puede formular respecto al universo: puede haber un pensamiento básico que genere la materia y no al revés (hipótesis Matrix)

Pruebas parciales que vamos hallando:

la estructura matemática de las relaciones materiales (desde Galileo y Newton a Einstein, Planck y Heisenberg);

la existencia de esa ley natural.

Según esta hipótesis, mi forma material, al morir, sería reabsorbida por ese pensamiento, no se extinguiría.

El sistema sexogénero debe insertarse dentro de este pensamiento básico. Abocetaré, sólo abocetaré, este primer intento de inserción:

El conocimiento práctico de las interacciones sexogenéricas hace ver que en ellas se plantean actualmente agobios y angustias que deben ser respondidas.

El conocimiento racional descubre gradualmente la existencia del No-binario y de los conjuntos difusos de sexogénero.

El conocimiento intuitivo permite que cada cual se sitúe dentro del No-binario a la vez que genera sus relaciones de amor.

2 comentarios:

Ángela dijo...

¡¡Bueno, Kim!! Este artículo sobre tu filosofía (explicación racional) del sexo-género, apunta a que va a ser muy, muy, interesante!

Dos cosas me llaman particularmente la atención: Pareces aceptar sin discusión la existencia y prevalencia de la Ley Natural, y a ese respecto, buceando un poquillo por ahí, he encontrado este artículo:

http://www.elindependent.org/articulos/article.asp?id=247

Por otro lado, mantienes que "En cada persona, las capacidades racionales, intuitivas y técnicas deben completarse. Pero si predomina demasiado una de ellas, hay un desequilibrio vital."

Humm... no estoy muy segura de ello... Hay personas aferradas al racionalismo a ultranza, y otras que parecen vivir en un mundo intuitivo, casi mágico por lo simbólico... y ambos tipos son equilibrados a su manera, aparentando perder ese equilibrio vital en cuanto otorgan mayor peso a formas diferentes de conocimiento...

Es un boceto apasionante!!

Muchos besos!!

Ángela.

Pablo Vergara dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con que hay que insertar la reflexión sobre el sexogénero en un contexto más amplio, sobretodo porque, al fin y al cabo, la vida no está hecha de compartimentos separados y estancos ¿no? Todo se relaciona con todo, creando la realidad.

P.D. Cuidado con la física cuántica, no hay quien la entienda, ni los físicos cuánticos.